Vivo el trabajo como cualquier otra persona, ni más ni menos. Lo que me motiva es tener nuevas oportunidades; me vería capaz de hacer otros tipos de trabajo si se me diera la ocasión.
Cuando siento que se me discrimina, pienso que es porque no saben hablar bien de mí ni de ninguna persona en situación de discapacidad. Hay un desconocimiento sobre cómo tratarnos, cuando en realidad somos iguales que todo el mundo. Creo que lo que nos hace únicos es que no somos una generación tan conocida a nivel laboral. No todo el mundo tiene la capacidad de ver que somos iguales ante la ley, y la situación podría cambiar mucho si se pudiera concienciar a las empresas ordinarias para que nos conocieran un poco más.
Por lo que respecta a nuestra condición de nacimiento, el sueldo no debería ser un impedimento. El salario debe ser justo para poder mantenernos y ser autónomos, sin medirnos tanto por el porcentaje de discapacidad que tengamos.
El derecho al trabajo: la realidad vs. la teoría
Según el INE (Instituto Nacional de Estadística), solo 1 de cada 5 personas en situación de discapacidad intelectual tiene trabajo en España. Aun así, la Convención Internacional de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad establece en el artículo 27 que “las personas con discapacidad tienen derecho a trabajar y a hacerlo en el trabajo que elijan”.
En la práctica, según mi experiencia y la de muchos de mis amigos, nos encontramos con muchas dificultades:
- Precariedad: Muchas de las personas con síndrome de Down u otras discapacidades que conseguimos trabajar, lo hacemos con contratos temporales y precarios.
- Independencia y vivienda: El trabajo es indispensable para tener independencia y poder vivir en un piso. Si la mayoría de contratos son temporales, nadie nos dará nunca un contrato de alquiler.
- Accesibilidad cognitiva: A menudo no nos saben explicar qué tareas debemos hacer, ni nos dan formación en Lectura Fácil. La Lectura Fácil es una forma de crear documentos más sencillos de entender que nos ayudaría mucho.
No lo tenemos fácil porque no nos lo ponen fácil. Tenemos muchas capacidades, solo necesitamos un lenguaje accesible. Nos hace falta que cambien la mirada para darnos más oportunidades.
Para mí ÈXIT21 es una herramienta que nos ayuda a visibilizar nuestro colectivo. A mí me puede ayudar a ser más sociable, a superar barreras y a poder expresarme mejor. A través de ÈXIT21 me he inspirado para hacer el máster en locución de radio y televisión y seguir con mi formación como periodista.


