El próximo 8 de diciembre, Barcelona mirará hacia arriba con ilusión. Ese día se encenderá una nueva estrella en lo más alto de la Sagrada Familia. No es una estrella cualquiera: es la que soñó Antoni Gaudí y que ahora, más de un siglo después, se hace realidad.
La estrella más esperada por Gaudí
La estrella coronará la torre de la Virgen María, que mide 138 metros y será la segunda más alta del templo. La escultura, hecha de vidrio y acero, es impresionante: 5 toneladas y media de peso, 7,5 metros de diámetro y doce puntas que brillarán como rayos de luz.

Durante el día dejará pasar la claridad del sol hacia dentro del templo, y de noche se iluminará con luces LED que harán brillar el cielo de Barcelona. Así, cada jornada tendrá su magia: luz natural por el día, y un resplandor único por la noche.
La inauguración será una gran fiesta. Habrá sardanas, gigantes, música, actos religiosos y un encendido especial que unirá a toda la ciudad. Además, durante los días previos, cualquiera podrá participar encendiendo “luces simbólicas” desde la web de la Sagrada Familia.
Es un momento histórico: hacía 44 años que no se terminaba una torre nueva en el templo. Y esta estrella será mucho más que una escultura: será un símbolo de esperanza, de continuidad y de belleza compartida.
Cuando la estrella se ilumina por primera vez, muchos corazones también brillarán con ella. Barcelona estrenará un nuevo horizonte, y cada noche, al mirar hacia arriba, recordaremos que los sueños, aunque tarden mucho, pueden cumplirse.

