El pasado sábado 28 de junio me fui a ver el musical Salta conmigo, con canciones de los años 80, 90 y de los 2000. Fue muy divertido, los actores y actrices comenzaron llegando al pasado rodeados por luces de colores mientras cantaban A quién le importa, de Alaska, Voy a pasármelo bien, de Hombres G, Me colé en una fiesta, de Mecano, En el límite del bien, de La Frontera, y muchas otras.

Os pongo en situación. Durante la última semana de junio y los primeros días de julio, el Teatre Coliseum de Barcelona ha vibrado con Salta conmigo, un musical que ha convertido cada función en una auténtica fiesta. El espectáculo ofreció una propuesta fresca, divertida y emocionante, pensada para disfrutar en familia o con los amigos y amigas. Yo fui con mi grupo de ocio y me emocioné mucho con las canciones y bailé desde mi asiento. Los actores lo hicieron muy bien y me hicieron reír y cantar.
La historia giraba en torno a tres jóvenes —Elena, Bruno y Sofía— que, con la ayuda de Max, el dueño de un peculiar local y su inseparable coche SEAT Ibiza, trataban de salvar la música, amenazada por un misterio. A lo largo del espectáculo, el público acompañó al grupo en una aventura llena de canciones conocidas que marcaron diferentes épocas, desde los años 80 hasta la actualidad.
Uno de los momentos más especiales ocurría antes de que comenzara la función: media hora antes, los asistentes podían participar en un karaoke grupal. Esta iniciativa ayudaba a crear un ambiente alegre y compartido, donde todos se preparaban para cantar, bailar y disfrutar juntos.
La banda sonora de nuestras vidas
Durante la función, la escenografía colorida, los efectos de luz y las coreografías llenas de energía hicieron que el espectáculo se sintiera muy cercano. El público no solo miraba, sino que también formaba parte activa de la historia.
El paso del musical por Barcelona ha sido todo un éxito y las funciones registraron una gran asistencia y dejaron muy buenas sensaciones en el público que bailó sin parar. Tras haber triunfado en Madrid y Sevilla, Salta conmigo confirmó en Barcelona que su propuesta participativa, nostálgica y llena de energía es una de las más especiales del año.
¡Para mí fue una tarde muy especial que no olvidaré!

