El pasado mes de diciembre asistí a una charla en la Oficina para la No Discriminación, en la calle Ferran, 32, de Barcelona.
Allí estuvimos hablando sobre las discriminaciones que sufrimos las personas en situación de discapacidad, como por ejemplo en la educación, la vida independiente o los transportes públicos, cuando la Declaración de los Derechos Humanos dice que tenemos derecho a todas estas cosas tan importantes.
Una de las cosas que ha cambiado para mejor es el derecho al voto. Antes, las personas en situación de discapacidad no siempre podían votar, y ahora sí, gracias a una votación en el Congreso de los Diputados.
En la charla participaron miembros del Ateneu Divers, y yo asistí acompañado por la psicóloga de la Fundació Catalana Síndrome de Down (FCSD), Eva Gálvez.

