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Cuando el hombre se queda en silencio

El silencio cae en el mar,

en el cielo, en los barcos

cuando navegan solos a la deriva.

Ya no se escucha nada,

solamente ves una niebla desde lejos.

Una cortina que no te deja ver nada,

y el humo te va arrastrando

haciéndote sentir poca cosa.

El silencio te llama muerte,

con soledad y el llanto te viene

como una corriente sin soltar.

Todo es un bosque extenso.

Los pájaros no se escuchan,

ni el pisar de los ciervos

o el salto de los delfines cuando quieren jugar.

Está todo muerto, muerto, muerto.

El tiempo tiembla.

La temperatura congelada.

Y no sientes nada.

Lo que tienes y vives es tortura,

una tortura viva,

una tortura que baila sin final y que te atrapa

como un conejo sin poder explorar.

Y te quedas clavado

como una piedra

dentro del suelo de la cal.

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