Tente

ENTRETENIMIENTO AUTÉNTICO

Atrás han quedado las fiestas de Navidad, la guinda de las que la ponen el día de Reyes (con permiso del tradicional roscón). Esta festividad tan típicamente española hace las delicias de los más pequeños. Sin embargo, durante esta jornada, a los adultos les sale el niño que llevan dentro.

Para muchos de los que lo hicimos en los años 70 y 80, en la carta dirigida a Sus Majestades de Oriente, un juguete definida como “un gran nombre en juegos de construcción”, ocupaba una posición preferente. El nombre en cuestión es Tente, que rivalizó con Lego en el mercado español.

UN ÉXITO EN CONSTRUCCIÓN

Tente fue el producto de más éxito de los que comercializó la empresa Exin (acrónimo de Exclusivas Industriales), también responsable de la fabricación de los no menos famosos Escalextric, Ibertren, Supercinexin o Exin Castillos. El hoy desaparecida firma, fundada en 1956 con sede en Molins de Rei, lanzó en 1972 el juego de construcción en cuestión mediante ladrillos y placas conectables entre sí, postulado como el sucesor del Exinblocks.

En un principio, la gama Tente se comercializar en surtidos de piezas, que permitían montar objetos como casas o aviones, todo en un estilo de lo más naíf.

ADEMÁS DIVERSIDAD, MÁS DIVERSIÓN

En 1977, Exin diversificó gama Tente en tres series temáticas: Mar, un abanico de barcos, tanto civiles (pesqueros o férreos), como bélicos (fragatas, destructores y portaaviones); Ruta, dedicada a los vehículos terrestres, básicamente camiones, y Astro, centrada en naves y vehículos espaciales. Además de los kits para montar los modelos individuales, las tres líneas de Tente también abarcaban cajas con componentes para construir múltiples vehículos. También se comercializaban en formato Combi y Pocket.

CATÁLOGO AUMENTADO

En 1981, Exin incorporó a la variedad de piezas del Tente nuevos elementos, tales como cápsulas articuladas (esféricas y trapezoides), aspas, aletas, o rodillos y bandas de goma dentadas, a modo de tracción oruga. Con estos mimbres, surgieron las líneas Aire, una gama de helicópteros, y Escorpión, una colección carros y helicópteros de combate, todos ellos en verde militar, por supuesto.

Otra novedad implícita en esta evolución, fue la inclusión de figuritas que representaban pilotos, soldados o astronautas. Sin embargo, el rasgo más significativo de estas dos nuevas ramas, fue el hecho de que los vehículos resultantes de la unión de piezas aumentaban en tamaño.

PARA LOS PEQUEÑOS, PIEZAS GRANDES

También aumentaban en tamaño los componentes de un nuevo segmento de Tente surgido en 1982 bajo la denominación Elephant. El motivo por el que las piezas de esta serie eran más grandes (de colores llamativos) y fabricadas en un plástico más blando, era que estaba pensada para bebés a partir de un año. Los responsables de Exin debían tener en cuenta que a esta edad, los niños tienden a llevarse a la boca cualquier objeto que tengan en sus manos. El objetivo, pues, era el de evitar lesiones dentales o ingestas accidentales. La gama Elephant incluía sets para montar vehículos como un coche o un tren con simpáticos personajes.

SALTO DE CALIDAD

En 1984, el mismo año en que la serie Scorpion quedó suprimida del catálogo Tente, la llamada Astro pasó decirse Cosmic (representado con letras de tipo digitado). Este cambio toponímico significaba un salto cualitativo en los acabados de los modelos incluidos. Así pues, una de las referencias en la etapa Cosmic era la base espacial Andromeda.

“TENTRANSFORMERS” Y VEHÍCULOS FUTURISTA

En 1985, la gama Tente integró dos nuevas series temáticas. Por un lado la conocida como Titanium, que consistía en naves y vehículos terrestres futuristas, dotados de ruedas con llantas de efecto cromado.

Por otro, la llamada Roblock, aparecida en estela del fenómeno que supusieron los Transformers, muy populares en aquella época. Los modelos de esta línea temática tenían la virtud de transformarse de vehículo a robot y viceversa, gracias a las bisagras incluidas en los kits de montaje.

Los Tente Roblock tenían unos aspectos y nombres tan multicolores como Thor, Skymaster, Persus, Helitron o X-Tronic (con luces y sonidos). Aparte de las referencias mencionadas, la rama Roblock también incluía tres modelos en versión mini: Vulcan, Redpanther y Blackfighter.

Ambas denominaciones genéricas perdurarían hasta el 1989. Sin embargo, en el caso de Titanium permutó en Alfa

FIELES A LA REALIDAD

En el tramo final de la existencia de Exin, la gama Tente experimentó una revolución. La serie Mar se convirtió en Bavaria. Los modelos resultantes, eran fieles réplicas de navíos reales, como los portaaviones Nimitz y Charles de Gaulle, o transatlánticos tan legendarios como el Queen Elizabeth II o el mismo Titanic.

LA ERA DEL “EXINCIÓN”

En 1993, a raíz de la quiebra de Exin, su producto estrella pasó a estar fabricado por la empresa Borrás, conocida por sus juegos de magia. Este cambio de titularidad implicaba la modificación en el logotipo de Tente, el que perdía las líneas negras de contorno en las letras sobre el característico rectángulo rojo.

En aquella época se incorporó la gama Micro, consistente en instalar • instalaciones miniaturizadas, como gasolineras, peajes (con coches incluidos), así como un muelle portuario.

Sin embargo, la serie Oceanis presentaba como novedad, los sets para acoplar las reproducciones de dos barcos a vela: el buque-escuela Juan Sebastián Elcano, y el clipper (embarcación destinada al transporte de hojas de té) Cutty Sark.

El conocido como un “gran nombre en juegos de construcción” subsistió hasta su desaparición, en 2004.

OBRAS DE ARTE DE CONTENIDO Y CONTINENTE

La unión de piezas conectables en las líneas temáticas Mar, Ruta y Astro, daban como resultado unos vehículos de unos acabados bastante exitosos. Sin embargo, en las cajas que contenían los mismos, estaban representados en il • ilustraciones artísticas. Fueron realizadas por dibujantes de cómic como Vicente Segrelles o López Espí. Las cajas de la rama Titanium, también mostraban artísticamente sus modelos.

JUGUETE SIN FRONTERAS

La comercialización de la gama Tente no se limitó a España, dado que Exin contaba con una división en América Latina llamada ExinMèxico, lo distribuía sus productos en Bolivia o Uruguay. Para la exportación del juguete en cuestión, la empresa matriz cerró acuerdos con fabricantes extranjeros, como Hasbro (artífice de los Transformers), en Estados Unidos; Juegos, en Argentina, o Clementoni, en Italia.

El popular juego de construcción también llegó al sudeste asiático.

LEGO, A LA CARGA LEGAL

Coincidiendo con el desembarco en el mercado español en 1983, Lego demandó judicialmente Exin. El fabricante danés acusó a la empresa de Molins de Reyes de plagiar-le (supuestamente) el sistema de acoplamiento de piezas.

El tribunal israelí encargado de dirimir el litigio, falló a favor de Exin.

A diferencia de su rival, los ladrillos y placas del Tente tenían un orificio en medio de los dientes de encaje. Este rasgo característico permitía la fijación de piezas-detalle como radares, antenas o ametralladoras.

EN EL IMAGINARIO COLECTIVO

Actualmente, el último reducto que les queda que les queda a nostálgicos del Tente, es el foro en internet llamado La Tenteteca. A través de este portal, los fans comparten los gratos momentos que vivieron con el mítico juego de construcción en su infancia.

Además, además, La Tenteteca sirve de plataforma para vender merchandising, como camisetas estampadas con el logotipo de la marca o una de esas figuritas accesorias. También se ofrecen artículos de la marca como piezas de coleccionista.

Durante 32, Tente hizo las delicias de dos generaciones de niños, estimulando habilidades como la coordinación psicomotora. Estos beneficios pedagógicos hacen del Tente un entretenimiento auténtico.

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